La Economía Circular y ¿el Marketing Circular?

La Economía circular.

Producir, usar y tirar… Producir, usar y tirar… Producir, usar y tirar…

Este es el algoritmo de la “economía lineal”, nuestro actual modelo de producción y consumo. Pero cada vez más vamos entrando en la era de la economía circular, en el que todos los bienes pueden ser desmontados para reutilizar sus partes. Está basada en las tres erres (3R’s);el Reciclaje, la Reutilización y la Reducción de las materias primas y el consumo energético en nuestra actividad económica.

El concepto de economía circular bebe de diversas fuentes, todas ellas referentes de ecointeligencia: Diseño Regenerativo, Perfomance Economy o Economía del Rendimiento, El Cradle to Cradle (de la Cuna a la Cuna), Ecología Industrial, Economía Azul y Biomímesis, entre otras.

El fundamento de la economía circular es el de la imitación de la dinámica de la naturaleza, donde no existe el concepto de residuo, y nos muestra cómo los residuos de una especie son valiosos y aprovechados por otra.

Los componentes de los productos se dividen en dos grupos: biológicos y técnicos. Los primeros son “biodegradables” y se pueden reintroducir en la naturaleza cuando su uso ya no sea rentable. Los nutrientes técnicos, en cambio, se diseñan para ser reutilizados una y otra vez, de modo que puedan ensamblarse y desmontarse fácilmente, y contribuir de paso al ahorro de recursos y de energía. Aplicado a la economía, esto permitiría reducir al mínimo la generación de materiales inservibles, ya que la mayor parte de los recursos fluirían de manera prácticamente indefinida.

¿Marketing circular?

Un buen ejemplo del funcionamiento de la economía circular y el comercio colaborativo son los mercadillos virtuales (Wallapop, Marketplace …) Son plataformas que permite alargar la vida de aquellos productos que ya no utilizamos: El libro que ya hemos leído, el antiguo televisor almacenado en el trastero de nuestro hogar o la tostadora que tenemos en la cocina y que ya no utilizamos, pueden tener una segunda oportunidad a través de los mercadillos virtuales. Gracias a estas plataforma podremos vender todo aquello que ya no utilicemos para que pueda ser de utilidad a otros usuarios.

Gracias a plataformas como estas se está implantando un “consumo inteligente” en nuestra sociedad. Decimos inteligente porque nos beneficiamos todos: el comprador porque podrá encontrar productos en buen estado de segunda mano que supondrán un gran ahorro económico para su bolsillo; el vendedor porque podrá beneficiarse económicamente de aquel producto que ya no utiliza y que antes solo podía contemplar tirarlo a la basura o que se llenara de polvo en el trastero. Y sobre todo, la sociedad en su totalidad, que ha encontrado la manera de alargar la vida útil de cientos de miles de productos en los que fueron empleados primeras materias finitas.

Como todo en esta vida, el marketing se encuentra en una evolución constante.  Las pautas de consumo han cambiado y esto se puede observar precisamente con el fenómeno Wallapop y mercadillos virtuales. Los consumidores en España nacidos antes de la década de los 80 valoran en su “proceso de compra” el producto por encima de todo. En cambio, los usuarios nacidos a partir de la década de los 80, valoran por encima del producto la “experiencia de la compra”. 

Las nuevas estrategias en las que basan las plataformas como Wallapop o Marketplace ofrecen un servicio que facilita y mejora la experiencia entre comprador particular y vendedor particular. La geolocalización y la capacidad de convertir a un usuario online en un vendedor profesional por un día (ofertar, negociar, regatear…) han provocado una gran aceptación en el público.”filosofía del Marketing de las 4E’s fundamentada por 4 pilares centrales: “Experience”, “Exchange”, “Everyplace” y “Evangelism”.

Dos tercios de los internautas españoles han utilizado alguna vez el comercio colaborativo.Los portales y herramientas de economía colaborativa más utilizados son los de compra-venta de productos, como Vibbo, Ebay , Wallapop o Marketplace, pero también gozan de una elevada popularidad aquellos que se dedican a facilitar servicios de transporte, como Blablacar o Uber, o de alojamientos, como Airbnb.

Es una tendencia que está en alza, y probablemente cada vez más iremos viendo como la filosofía de las 4E’s del marketing digital van integrándose con 3R’s de la economía circular. 

Pilar Gómez

Dipl. Ciencias Económicas y Empresariales

Espec. Univers. Marketing Digital y Comunicación 2.0